Tengo 29, casi no pude dormir hoy, fue una noche difícil y larga. Esperaba el amanecer con ansias para lograr sueños, ahora que es de día me levante con un asalto de conciencia, no tengo ganas de nada. Hice un recuento rápido de mi vida y no estoy completamente conforme con lo que tengo. Hasta aquí puedo ser igual que cualquiera que lea esto.
Tuve sueños de cuando tenía sueños, es un tanto diferente a lo que vivo ahora. El mundo parece una esfera que me tiene atrapado entre las nubes y la tierra sin más opciones nuevas que valga la pena descubrir. Esta no es la primera vez que me sucede, pero empieza a ser más frecuente en estos últimos meses, más notorio ahora que estoy cumpliendo algunos planes, quizá en la dirección errada. No puedo escapar, como muchos, a las necesidades mundanas, para otros quizá ya lo hice y sólo soy un materialista que desea más de un sueño insulso.
Las únicas cosas que sé que valen la pena tienen muy poco espacio dentro de mi vida cotidiana y ahondar más en ellas me exige dejar cosas valiosas para mi. Supongo que es el precio de la realización personal, misma que he criticado de forma virulenta en otros por los medios y propósitos que juzgo tan superfluos, si soy sincero conmigo mismo estos no son tan radicalmente distintos a los míos.
Es la primera vez que tomo una cerveza sólo tan temprano, miro la lata con curiosidad por su forma poco común, no estoy seguro se abrirla. Pero no tengo algo mejor que hacer ahorita.
Pienso de nuevo en los medios y propósitos de la superación de los demás, palabra que me parece tan cursi, tan degradante de la individualidad de cada uno, tan cliché, tan snob, tan mala… siempre recuerdo la frase “el camino al infierno esta empedrado de buenas intenciones” y pienso en todos los acólitos del diablo haciendo su agosto con almas tan perdidas y repudio todo eso. Pero mi solución como me doy cuenta tal vez ahora no es la mejor, me salí de un juego bizarro, me aparté de parámetros sociales tan humillantes a mi ética personal que la mayoría de la gente me considera cuando menos raro, epíteto que me lastima porque me hace sentir que estoy sólo, como todos, no porque sea raro en yo, eso me viene valiendo madre… mientras escribo este párrafo cliché como un desahogo perdido lo releo y viene a mí una sonrisa porque me doy cuenta de 2 cosas: necesito sentir la pertenencia a un grupo como todos, cosa que minimicé tanto tiempo y porque veo los mecanismos virulentos de la negación en mi. Esto es un auto chiste, no está escrito para hacerte reír a ti, sino a mí que lo leo.
La cerveza sabe amarga, como la intención de esto de ser estético. No sirvo para escritor. Pero sí sirvo para el desmadre, mi razón de ser estos últimos 9 o 10 años. Cuando empecé a perder la inocencia. Digo nunca he pecado de inocente, sí de indiferente, pero de inocente no. Pero hubo un momento en que noté que los libros de caballerías idealistas no cabían tan bien en la realidad como me hubiera gustado en aquellos años, ahora incluso me convierto cada vez más en el mago melfato, ese viejo rabo verde y repugnante con intereses reaccionarios, tan adaptado a la sociedad y tan raro para ella, igual que todos. Sueños rotos que caen como cristales al suelo y se acomodan de una forma diferente en el suelo siendo una imagen nostálgica de lo que fueron antes.
Me da risa lo cliché que puedo ser. Pretensiones de un ranchero tosco para los esnobs citadinos. Al fin y al cabo todos pueden irse al carajo. De todas formas lo haremos.
Me es difícil tratar esto porque me pongo de buen humor, vía de escape rápida a una existencia sin sentido. Quizá sea eso lo único a lo que venimos aquí… digo ¿por qué tanta pinche pregunta? ¿No sería mejor ser creyentes y dejarle las respuestas a un oportunista sin escrúpulos? Versión iglesia, ¿o ser consumidores de vida exitosa? versión estatus, ¿o ser simplemente alguien chingonzote, un Aristóteles fuera de tiempo, un sabio incomprendido? versión admiración ajena, a lo mejor ellos que también están perdidos al voltear a verme a mí sí saben donde estoy yo…
Puta madre pinche vida ¿por qué me haces estas preguntas? Sobre todo a mí que no tengo respuestas. Supongo que es la crisis de edad.